Desmontando el método de 1000 palabras

Aquí en España hay un tal señor Maurer que vende un libro basado en la idea que uno puede aprender el inglés con mil palabras. Ya he hablado del asunto en otra parte, y aquí tengo la lista de las 1000 palabras más comunes del inglés. Se supone que su método usa una lista algo modificada, pero es útil ver lo que tenemos en una lista tan breve, y qué podemos hacer con ella.

Por ejemplo, con las famosas mil palabras, uno puede decir cosas como:

There’s a long, thin animal in my shoe. (Palabras como snake y reptile no están en la lista.)

I want to eat bird. (Por supuesto que chicken sandwich no está. Ni turkey ni duck ni la gran mayoría de las cosas comestibles.)

Y finalmente:

There’s a problem with the water in that small room. (El método de 1000 palabras no incluye toilet ni bathroom, así que olvídate de frases avanzadas como “El váter está estropeado” o “Necesito ir al baño.”)

Como ves, uno puede comunicar algunas ideas de esta manera, pero nadie parece muy inteligente si su vocabulario no abarca conceptos como chicken sandwich, bathroom, o reptile.

Entonces, funciona el método? Pues claro! Funciona igual que los otros, en el sentido que es mejor que nada. 

Las cosas así se venden, y bastante, porque son fáciles. Imagina que yo haga un método para aprender el inglés, llamado el Método Daniel. La publicidad sería algo así:

Aprende el inglés en solo 3 a 5 años! Sí, con el Método Daniel, mundialmente famoso y usado por millones, tú también puedes aprender el inglés con solo 1000 horas de esfuerzo! Pasarás unos espléndidos años hablando como un indio, repasarás, revisarás, estudiarás estructuras gramaticales… Practica, practica practica y repite repite repite son los lemas del Método Daniel. Por fin, después de largas horas de estudio terminarás con un nivel básico de conversación y puedes pasar el resto de tu vida mejorando tu vocabulario y fluidez! Pero no te engañes! Siempre cometerás errores y nunca serás tan cómodo como en tu primer idioma. Solo $399!

Pocas personas comprarían mi método, aunque acabo de describir lo que realmente hace falta para aprender un idioma. Supongo que la mayoría compraría el método de “6 semanas sin esfuerzo” porque suena tan bien!

Eso sería, en todo caso, como decir que uno puede sacar una carrera universitaria en seis semanas sin esfuerzo. Hablar un idioma bien requiere asimilar gran cantidad de información, crear nuevos hábitos y esquemas mentales, y mucha práctica. 

Claro que uno puede aprender rápido y fácilmente, si está disfrutando de lo que hace en todo momento y poniendo mucha atención en el asunto. 

Pero eso es una historia para otro día.

Disfruta!